El ictus no siempre se presenta igual, pero hay varias señales que conviene conocer porque suelen aparecer de forma brusca.
Debilidad o falta de fuerza
En la cara, un brazo o una pierna, sobre todo en un solo lado del cuerpo.
Dificultad para hablar
Habla arrastrada, palabras raras o imposibilidad para expresarse o entender.
Desviación de la boca o la cara
La sonrisa sale torcida o una parte de la cara parece caída.
Problemas para caminar
Mareo repentino, pérdida de equilibrio o sensación de inestabilidad.
Confusión repentina
La persona parece desorientada, extraña o responde sin sentido.
Dolor de cabeza muy fuerte
Un dolor brusco e intenso, poco habitual, especialmente si aparece de golpe.