RECETAS PARA CUIDAR EL PESO
Pollo al limón con brócoli y patata al horno
Una comida al horno para dos personas, con pechuga de pollo, brócoli abundante y una ración medida de patata. El limón, el ajo y el orégano aportan sabor; el aceite se utiliza con cucharadita para mantener clara la cantidad.

Por qué el plato incluye pollo, patata y brócoli
La receta no elimina la patata ni convierte la verdura en decoración. Cada elemento ocupa un lugar reconocible y se cocina con una cantidad medida de aceite.
300 g de pollo para dos raciones
La pechuga aporta la fuente principal de proteína. Son 150 g en crudo por persona: una cantidad fácil de repartir y de comprobar antes de cocinar.
300 g de patata: acompañamiento medido
La patata no necesita desaparecer para cuidar el peso. Aquí se utilizan 150 g por persona y se hornea, de modo que comparte el plato con el pollo y una cantidad mayor de brócoli.
350 g de brócoli: verdura protagonista
El brócoli ocupa una parte generosa del plato y aporta fibra, textura y color. Se incorpora más tarde para que quede tierno sin perderse entre la patata.
10 ml de aceite para toda la bandeja
Dos cucharaditas permiten dorar y aliñar los ingredientes. Medir el aceite ayuda a repetir la receta de forma coherente, porque es fácil añadir bastante más al verterlo directamente.
Limón, ajo y orégano para aromatizar
La acidez, el aroma y las especias dan carácter sin necesidad de una salsa cremosa. El limón aporta sabor culinario; no se presenta como un ingrediente que “quema grasa”.
La cocción segura también forma parte de la receta
El pollo debe alcanzar 74 °C en la parte más gruesa. Un termómetro de cocina es la forma más fiable de comprobarlo sin dejarlo crudo ni cocinarlo de más.
La idea es que puedas mirar el plato y reconocer sus partes: proteína, verdura y patata. Esa claridad facilita ajustar cantidades sin convertir la receta en una pauta rígida.
Ingredientes para 2 personas

- 300 g de pechuga de pollo sin piel
- 300 g de patata
- 350 g de brócoli
- 1 limón
- 1 diente de ajo
- 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra (10 ml)
- 1 cucharadita de orégano seco
- Pimienta y pimentón al gusto
- Una pizca de sal, opcional
Mantén el pollo crudo separado. No lo laves: las salpicaduras pueden extender microorganismos por el fregadero y la encimera. Lava manos, cuchillo y tabla después de manipularlo y antes de tocar alimentos ya cocinados.
Preparación paso a paso
Calienta el horno y prepara la patata
Precalienta el horno a 200 °C. Lava la patata y córtala en trozos de unos 2 cm; puedes dejar la piel si está en buen estado y bien limpia. Mézclala con media cucharadita de aceite, pimienta, pimentón y parte del orégano.
Da ventaja a la patata
Extiende la patata en una bandeja sin amontonarla y hornéala 15 minutos. Este tiempo inicial ayuda a que termine tierna a la vez que el pollo.
UNA IDEA ÚTILUsa una sola capa. Cuando los trozos se apilan, se cuecen con su propio vapor y cuesta más que se doren.
Sazona el pollo
Mientras tanto, mezcla el zumo y la ralladura fina de medio limón con el ajo picado, una cucharadita de aceite, el resto del orégano y pimienta. Unta la pechuga con la mezcla sin reutilizar el recipiente para alimentos cocinados.
Añade el pollo a la bandeja
Aparta ligeramente la patata, coloca el pollo en el centro y hornea 12 minutos. Si la pechuga es muy gruesa, puedes abrirla en dos filetes de grosor uniforme antes de cocinarla.
Incorpora el brócoli
Corta el brócoli en floretes medianos, lávalo y sécalo. Añádelo a la bandeja, remueve solo la patata y el brócoli y hornea 15–18 minutos más, hasta que la verdura esté tierna y la patata dorada.
Comprueba la temperatura del pollo
Introduce un termómetro en la parte más gruesa de la pechuga sin tocar la bandeja. Debe marcar al menos 74 °C. Si aún no llega, hornea unos minutos más y vuelve a comprobar.
SEGURIDAD ALIMENTARIAEl color no basta. La recomendación oficial para aves es alcanzar 74 °C en el centro; el termómetro es la comprobación más fiable.
Deja reposar y reparte
Saca el pollo, déjalo reposar tres minutos y córtalo en medallones. Reparte la pechuga, la patata y el brócoli entre dos platos y termina con unas gotas del medio limón restante.
LO IMPORTANTE AQUÍDivide la bandeja en dos raciones. Servir directamente desde ella hace más difícil reconocer cuánto corresponde a cada persona.
Pequeños trucos
- Corta la patata pequeña y uniforme para que se cocine en el tiempo previsto.
- Seca el brócoli después de lavarlo; así se asa mejor y salpica menos.
- Ralla solo la parte amarilla del limón: la zona blanca puede aportar amargor.
Adaptaciones sencillas
- Puedes usar contramuslo deshuesado y sin piel; comprueba igualmente que alcance 74 °C.
- La coliflor puede sustituir al brócoli manteniendo una cantidad similar y vigilando el punto de cocción.
- Si no toleras el ajo, omítelo y refuerza el sabor con más orégano y ralladura de limón.
Esta receta ofrece información general y educativa. No sustituye las indicaciones de un médico, dietista-nutricionista u otro profesional sanitario, ni garantiza una bajada de peso por sí sola.
Fuentes consultadas para esta receta
Las explicaciones sobre alimentación saludable, raciones y seguridad alimentaria se han contrastado con fuentes oficiales.