El Arte de Pausar

Mantenerte activo

Moverte un poco también cuenta

No necesitas convertir cada día en un entrenamiento. Unos movimientos sencillos, realizados con calma y adaptados a ti, pueden ayudarte a conservar la movilidad, la fuerza cotidiana y la confianza al moverte.

Circuito al aire libre con actividades suaves de movilidad, fuerza y equilibrio

Elige según lo que necesitas

¿Qué quieres trabajar hoy?

Aquí encontrarás cuatro propuestas breves para trabajar la movilidad, reforzar las piernas, practicar el equilibrio, mover todo el cuerpo y reducir la sensación de rigidez después de pasar mucho tiempo sentado. Cada bloque muestra el ejercicio paso a paso.

Rutina guiada paso a paso

Tres movimientos, a tu propio ritmo

Realiza cada movimiento despacio. Puedes detenerte o pasar al siguiente cuando lo necesites.

Qué trabaja

Movilidad de piernas, fuerza cotidiana y tobillos.

Para quién

Personas que prefieren comenzar con movimientos sencillos y apoyo cercano.

Precaución

No intentes levantarte sin ayuda si no puedes hacerlo con seguridad.

Movimiento 1 de 3

Mujer mayor elevando una rodilla mientras permanece sentada en una silla

Movimiento 1 · Sentado

Eleva una rodilla cada vez

Activa las piernas sin necesidad de levantarte.

  1. Siéntate con la espalda apoyada o erguida y coloca ambos pies en el suelo.
  2. Eleva suavemente una rodilla hasta donde te resulte cómodo, sin inclinar el cuerpo hacia atrás.
  3. Baja el pie con control y repite el movimiento con la otra pierna.
Propuesta: hasta 5 repeticiones con cada pierna.

La clave: el movimiento puede ser pequeño. No necesitas llevar la rodilla muy arriba.

Mujer mayor levantándose despacio desde una silla estable

Movimiento 2 · Con apoyo

Levántate y vuelve a sentarte

Practica uno de los movimientos que más repetimos durante el día.

  1. Coloca los pies separados aproximadamente al ancho de las caderas.
  2. Inclina un poco el tronco hacia delante y levántate despacio. Apoya las manos si lo necesitas.
  3. Acerca las caderas a la silla y vuelve a sentarte suavemente, sin dejarte caer.
Propuesta: hasta 5 repeticiones, descansando entre ellas.

La clave: coloca la silla contra una pared si necesitas mayor estabilidad.

Mujer mayor elevando los talones mientras se apoya en el respaldo de una silla

Movimiento 3 · De pie

Eleva y baja los talones

Mueve los tobillos y activa suavemente la parte baja de las piernas.

  1. Colócate detrás de la silla y apoya ambas manos suavemente en el respaldo.
  2. Eleva los talones poco a poco, manteniendo el cuerpo recto y las rodillas relajadas.
  3. Vuelve a apoyar toda la planta de los pies sin dejar caer los talones de golpe.
Propuesta: hasta 5 repeticiones lentas.

La clave: no busques subir mucho; prioriza sentirte estable.

Míralos en movimiento

Tres ejercicios de movilidad suave

El vídeo muestra la postura y el ritmo de los tres movimientos. Puedes pausarlo en cualquier momento.

Abrir directamente en YouTube
Mujer mayor de pie con el peso centrado y ambas manos apoyadas en una encimera
1. Posición inicial
Mujer mayor desplazando el peso lateralmente con ambas manos apoyadas
2. Desplazamiento

Ejercicio de equilibrio

Desplaza el peso de lado a lado

Practica el cambio de peso manteniendo cerca un apoyo firme.

Para quién

Personas que permanecen de pie con seguridad utilizando un apoyo.

Precaución

No lo hagas sin supervisión si has sufrido caídas o te sientes inestable.

  1. Colócate frente a una encimera o mesa firme que no pueda moverse y apoya las manos.
  2. Separa los pies al ancho de las caderas y mira al frente.
  3. Desplaza el peso hacia una pierna, vuelve al centro y repite hacia el otro lado. Mantén ambos pies apoyados.
Propuesta: 5 desplazamientos hacia cada lado.

Importante: no cierres los ojos ni retires las manos del apoyo. Si has sufrido caídas o te sientes inestable, no realices este ejercicio sin valoración profesional.

Persona adulta caminando a paso activo por un parque luminoso

Movimiento general

Caminata activa de 10 minutos

Una opción sencilla para añadir actividad aeróbica sin convertir el paseo en un entrenamiento exigente.

Para quién

Adultos que pueden caminar de forma independiente y segura.

Precaución

Si tienes una pauta médica de ejercicio, respétala por encima de esta propuesta.

  1. 2 minutos: comienza a un ritmo cómodo.
  2. 6 minutos: acelera un poco. Deberías poder hablar, pero no cantar con facilidad.
  3. 2 minutos: reduce el paso antes de terminar.

Elige un recorrido llano, utiliza calzado cómodo y no continúes si aparece dolor, mareo o falta de aire poco habitual.

Pausa después de estar sentado

Cuello, hombros, espalda y gemelos

Cuatro movimientos suaves para interrumpir una jornada prolongada frente al ordenador o sentado.

Qué trabaja

Movilidad suave de la parte superior del cuerpo y estiramiento de gemelos.

Para quién

Adultos que pasan bastante tiempo sentados y pueden moverse con seguridad.

Precaución

Detente si el dolor se extiende a brazos o piernas, aparece hormigueo, mareo o debilidad.

Hombre sentado girando suavemente la cabeza hacia un lado
01 · Cuello

Gira sin forzar

Mira al frente, gira despacio hacia un lado y vuelve al centro. Repite hacia el otro.

Hasta 3 veces por lado.
Hombre sentado elevando suavemente ambos hombros
02 · Hombros

Sube y suelta

Eleva ambos hombros hacia las orejas, mantén dos segundos y déjalos bajar lentamente.

Hasta 5 repeticiones.
Hombre sentado realizando una rotación suave de la parte superior de la espalda
03 · Espalda

Rota el tronco

Con los pies apoyados, cruza los brazos y gira suavemente el tronco. Vuelve al centro y cambia de lado.

Hasta 3 veces por lado.
Hombre estirando el gemelo con las manos apoyadas en una pared
04 · Gemelos

Talón apoyado

Apoya las manos, lleva una pierna atrás y flexiona la delantera sin levantar el talón trasero.

15–20 segundos por lado, sin rebotes.

Muévete con seguridad

Detente si algo no se siente bien

Interrumpe el ejercicio si aparece dolor, mareo, dificultad respiratoria, debilidad repentina o un malestar poco habitual. Si tienes una lesión, una limitación importante o te recuperas de una operación o problema cardiovascular, sigue la pauta de tus profesionales sanitarios.

Ante dolor en el pecho, desmayo, signos de ictus o dificultad respiratoria intensa, solicita ayuda urgente llamando al 112.