Crema de calabaza y garbanzos
Una receta reconfortante, suave y fácil de preparar. La calabaza aporta dulzor natural, los garbanzos ayudan a hacerla más saciante y el toque de especias le da sabor sin complicar la cocina del día a día.
Por qué hemos elegido esta receta
Es una opción práctica para quienes buscan platos sin gluten fáciles de digerir y con ingredientes cotidianos. La combinación de calabaza, garbanzos y verduras da como resultado una crema nutritiva, con buena textura y muy agradable para una comida o cena ligera.
Además, se adapta bien a una cocina sencilla y permite aprovechar pequeños utensilios que facilitan el proceso, como una freidora de aire para asar la calabaza antes de triturarla.
Ingredientes
- 700 g de calabaza pelada y en dados
- 240 g de garbanzos cocidos y escurridos
- 2 zanahorias medianas
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 800 ml de caldo sin gluten
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de comino molido
- Pimienta negra al gusto
- Semillas para servir (calabaza, sésamo o mezcla)
Paso a paso
Prepara las verduras
Pela la calabaza si lo necesita, córtala en dados y prepara también las zanahorias, la cebolla y los ajos. Intenta que los trozos no sean demasiado grandes para que se cocinen bien.
Asa la calabaza si quieres más sabor
Puedes colocar la calabaza y la zanahoria con un poco de aceite en la freidora de aire y cocinarlas a 190 ºC durante 18–20 minutos, removiendo una vez a mitad del tiempo. Esto ayuda a concentrar el sabor antes de hacer la crema.
Sofríe la base
En una cazuela amplia, añade el aceite y sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que empiecen a estar tiernos y fragantes.
Incorpora especias y verduras
Añade el pimentón, el comino y un poco de pimienta. Remueve unos segundos e incorpora la calabaza y la zanahoria, ya asadas o directamente crudas si prefieres hacerlo todo en la olla.
Añade garbanzos y caldo
Incorpora los garbanzos cocidos y vierte el caldo sin gluten. Lleva a ebullición suave y cocina durante unos 18–20 minutos, hasta que la calabaza esté muy tierna.
Tritura hasta conseguir una crema suave
Retira del fuego y tritura con cuidado hasta obtener una textura fina. Si la quieres más ligera, añade un poco más de caldo caliente y vuelve a mezclar.
Ajusta y sirve
Prueba el punto, corrige la pimienta si hace falta y sirve la crema con unas semillas por encima. Si te apetece, puedes terminar con unas gotas de aceite de oliva.
Consejos que pueden ayudarte
- Si quieres una crema más completa, reserva algunos garbanzos enteros para ponerlos al servir.
- La freidora de aire puede ayudarte a asar la calabaza con menos complicaciones y sin encender el horno grande.
- Si preparas cantidad de más, aguanta bien en la nevera 2–3 días en un recipiente hermético.
- Puedes usar esta misma base para variar la receta otro día añadiendo un poco de cúrcuma o jengibre suave.